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1.-
Expertos avisan que la crisis reduce la independencia de los
periodistas MADRID,
03/05/2009 EFE. / ACPress.net. Una de
las consecuencias sociales de la crisis económica es la reducción de
la libertad dentro de los medios de comunicación. Según los
expertos, el bajón de recursos y efectivos, y el aumento de la
precariedad laboral, disminuyen la visión crítica de los
periodistas. Trabajan bajo más presión y con menos tiempo, por
tanto, informan con menos profundidad y pueden verse abocados a
favorecer a políticos o empresas.
Algunas
de estas preocupaciones salieron a la luz en el pasado Día
Internacional por la Libertad de Prensa, donde se rindió homenaje a
los periodistas muertos en el ejercicio de su profesión en
conflictos o lugares donde los poderes políticos u otros actores no
toleran la libre información. Pero se destacó que también en las
sociedades democráticas existe peligro de censura más o menos
indirecta y aún más en tiempos de crisis.
La
crisis económica y especialmente la de los medios
(derivada también del auge de internet) debilita financieramente a
esos medios, a quienes faltan recursos para corresponsales o
periodismo de investigación, que son la esencia del periodismo de
calidad,
comentó a Stephan Weichert, analista del Instituto para
el
estudio de Políticas de Medios y Comunicación, con sede en Berlín.
En el último informe sobre Excelencia en el Periodismo del
Instituto Pew de EEUU, varios reporteros que cubrieron la última
campaña para la Casa Blanca reconocieron que habían realizado menos
trabajos de fondo por falta de medios y tiempo, pues a la reducción
de personal se suma el que ahora deben alimentar varios canales de
información multimedia.
Asimismo, la desaparición de
periódicos dice
el politólogo y ensayista español Ignacio Sotelo-
afecta a la libertad de expresión, que está directamente
vinculada a la
amplitud de medios.
Cuanto menos medios, más monopolio y más
capacidad de control,
subraya.
INSTRUMENTALIZACIÓN DE LOS MEDIOS Esa
dependencia puede llevar a una
instrumentalización por parte de la política,
dice Weichert,
que cita como ejemplos nefastos de la complicidad entre
mandatarios y algunos grupos mediáticos a Francia e Italia.
El
vínculo institucional se agrava muchísimo en momentos de
crisis,
abunda Sotelo, y argumenta que cuando
se piden apoyos oficiales,
los medios se vuelven más tolerantes con el gobierno de turno, la
crisis equivale, pues, a un debilitamiento de la
crítica.
En Estados Unidos, los institutos que analizan la
evolución en los medios temen sobre todo un mayor poder de presión
de las empresas anunciantes o de los accionistas. Las
asociaciones de profesionales también temen una tendencia a informar
ante todo de lo que puede complacer al público, independientemente
del interés informativo de un tema.
Según un estudio sobre
autocensura del Instituto Pew, un 52% de los periodistas
estadounidenses confiesa haber desestimado un tema importante por
ser demasiado complejo, un 35% por ser una información contraria a
los intereses de la empresa y un 29% por serlo a los de los
anunciantes.
LAS VOCES
INDEPENDIENTES BAJAN EL TONO
Esta semana, 55 periodistas del diario Chicago Tribune
denunciaron que la dirección de ese rotativo hubiera pedido a sus
abonados su opinión sobre algunos artículos antes de publicarlos.
Es
un principio fundamental del
periodismo no dar a nadie fuera de la redacción la opción de decidir
si se debe publicar una historia, ya sean anunciantes, políticos o
lectores,
dice la carta de
denuncia.
Otro de los fenómenos que se agrava en tiempos de
crisis, cuando las empresas optan por despedir a empleados, es lo
que Sotelo llama el
principio de acoplación al medio. Cuando
escasean los puestos de trabajo... las voces independientes bajan
muchísimo de tono,
dice.
PERIODISTAS QUE SE APUNTAN A LAS TENDENCIAS Por
otra parte, en momentos de crisis o peligro, explica Weichert, se
produce un fenómeno psicológico entre los periodistas, que
al
fin y al cabo son seres humanos: la
tendencia a tratar de no debilitar con críticas una actividad
política que se ve inestable y necesario fortalecer, aunque no se
esté de acuerdo con su actuación.
Así se vio en EEUU donde,
tras el trauma del 11 de septiembre, los periodistas evitaron, como
recientemente ha reconocido, entre otras, la reportera estrella de
la cadena CNN, Christiane Amanpour, hacer las preguntas pertinentes
respecto a la legitimidad de la intervención en Irak.
Pero
también ahora ocurre un fenómeno parecido con la información sobre
el presidente Barack Obama; según el informe anual del Instituto
Pew, un 42% de los estadounidenses, inclusive un 28% de los votantes
demócratas, consideran que la prensa tomó partido por Obama en las
últimas elecciones.
Actualmente, tan sólo algunas voces
piden que la prensa ejerza un papel más crítico en su cobertura del
presidente y son los medios satíricos, como The
Onion, que ya se
desmarcaron con sus críticas a Bush tras el 11-S, quienes denuncian
esta luna de miel de la prensa con Obama.
PERIODISTAS:
VUELTA A SER ORIENTADORES Pese a todos estos problemas para
la supervivencia del periodismo de calidad, Weichert considera que
éste es irrenunciable, porque en un mundo donde proliferan cada vez
más los blogs, el público va a necesitar, más que nunca,
orientación.
Dice Weichert que la convivencia del periodismo
tradicional y la información ciudadana que se da en internet es
posible y deseable, pues los primeros pueden seguir siendo medios de
referencia, pero los segundos mitigarán saludablemente su
influencia.
2.-
Diferencia cerebral entre personas `búhos´ y
`alondras´ BARCELONA,
Muy interesante. / ACPress.net. ¿Se es
madrugador o persona de noche? Esta división entre las personas,
frecuentemente comentada, podría haber recibido algunas nuevas y
casi definitivas aportaciones desde la ciencia. Un nuevo estudio con
imágenes cerebrales podría ayudar a explicar por qué algunas
personas están más alerta por la mañana y otras se desenvuelven
mejor por la noche.
Un 15%
de las personas se sitúan claramente en uno de los dos extremos. El
ritmo de la sociedad actual perjudicaría sensiblemente, según los
expertos, a las personas
búho.
Según explica el neuropsicólogo belga Philippe Peigneux en
un estudio publicado en la revista Science,
nuestra capacidad para mantenernos alerta y concentrados se ve
afectada tanto por la cantidad de tiempo que permanecemos despiertos
como por el momento del día, debido a los ritmos del reloj
circadiano interno.
Pero ¿es igual la respuesta en todos los
individuos?
Las imágenes del cerebro de sujetos madrugadores
y trasnochadores indican que no. Según ha comprobado Peigneux con
ayuda de la resonancia magnética funcional, los trasnochadores
pueden permanecer despiertos durante más tiempo que los madrugadores
antes de rendirse ante la fatiga mental. En concreto, después de
diez horas en vela, los madrugadores muestran una menor actividad en
las áreas cerebrales vinculadas a la atención en comparación con los
trasnochadores, además se sentir más somnolencia y realizar las
tareas de forma más lenta, mientras las capacidades de los
trasnochadores se mantienen prácticamente intactas.
Las
´personas búho´ tienen ventajas a nivel cerebral,
afirma Peigneux. Lo
malo es que el ritmo que impone la sociedad no siempre les permite
aprovecharlas.
Según el investigador, muchas personas que tienen alto rendimiento
durante la noche se ven obligadas a ir a la escuela o trabajar muy
temprano, en contra de su ciclo natural.
Peigneux asegura
que es la genética la que marca si somos madrugadores (alondras)
y transochadores (búhos) extremos. Estadísticamente pertenecen a
estas características extremas el 15% de la población; mientras que
son neutros el 70%. Finalmente, un 15% pertenecen a la categoría de
madrugadores y trasnochadores moderados.
3.-
Astrónomos descubren el objeto cósmico más lejano de la
Tierra MADRID,
El País, El Periódico. / ACPress.net. El
objeto más distante y antiguo de todos los conocidos hasta ahora,
situado a unos 13.000 millones de años luz, ha sido descubierto por
un equipo internacional de astrónomos gracias al telescopio espacial
Swift, de la NASA. Este nuevo hallazgo ensancha aún más nuestra
visión del cosmos.
El
pasado 23 de abril por la mañana, el telescopio en órbita Swift
registró un estallido de rayos gamma en el cielo, en la constelación
de Leo. Duró diez segundos, pero fueron suficientes para poner en
alerta a toda la comunidad internacional especializada en estos
fenómenos. Inmediatamente se prepararon las observaciones con
diferentes telescopios, en diferentes regiones del mundo y
diferentes longitudes de onda para estudiar el fenómeno.
Los
datos han dado una buena sorpresa: Es
el estallido de rayos gamma más
remoto jamás detectado, y también el objeto a más distancia
descubierto hasta ahora,
afirma el científico del reino
Unido Nial Tanvir. Su colega estadounidense Derek Fox avanza una
explicación: Estamos
viendo la muerte de una estrella y probablemente el
nacimiento de un agujero negro.
El estallido, denominado GRB 090423, está a una distancia de
más de 13.000 millones de años luz (técnicamente, para los expertos,
el parámetro se denomina corrimiento al rojo, Z, que es de 8.2 en
este caso). El objeto, por tanto corresponde al universo cuando
tenía poco más de 600 millones de años, menos del 5% de su edad
actual. Como la velocidad de la luz es finita, cuanto más lejos se
mira, más antiguo es el universo que se ve. Los especialistas del
Observatorio europeo Austral (ESO), cuyos telescopios han
participado muy activamente en la caza e investigación del estallido
y su resplandor posterior, explican que las primeras estrellas se
formarían cuando el cosmos tenía entre 200 y 400 millones de años,
lo que da una idea del universo primitivo al que corresponde el GRB
090423.
EL FINAL DE UNA ESTRELLA Los estallidos
de rayos gamma son las explosiones más luminosas que se conocen en
el universo y se cree que se producen cuando una estrella masiva
agota su combustible nuclear y colapsa formando un remanente
superdenso, que puede ser una estrella de neutrones o un agujero
negro, y emitiendo chorros de gas superenergéticos. Estas
explosiones duran a lo sumo unos pocos minutos. El récord de
distancia de un estallido hasta ahora estaba en unos 800 millones de
años (Z de 6.7), es decir, unos 200 millones de años posterior.
Por supuesto, el interés fundamental de los científicos no
es batir récords de distancia, sino conocer mejor el cosmos
primitivo y su evolución. Este
descubrimiento demuestra la importancia que tienen los estallidos de
rayos gamma para sondear el universo más lejano,
dice Tanvir.
Ahora
podemos confiar en descubrir en el futuro estallidos de
estos más
lejanos aún, lo que nos abrirá una ventana al estudio de las
primeras estrellas y de la edad oscura del universo.
Además del Swift, de la NASA, y de los telescopios del ESO
en Chile, han participado en la cacería de GRB090423, otros
observatorios, incluido el Gemini, en Mauna Kea (Hawai) y el
Galileo, italiano, en la isla de La Palma, con el que también han
estudiado el fenómeno astrónomos españoles.
4.- No sube
la concienciación de los jóvenes sobre alcohol y
conducción MADRID,
Efe. / ACPress.net. La
percepción de los jóvenes sobre la cantidad de alcohol necesaria
para dar positivo en los controles de alcoholemia es superior a lo
que marca la Dirección General de Tráfico (DGT). Según revela un
estudio presentado hoy por RACC y los productores de bebidas
ANFABRA, los jóvenes entre 18 y 34 años creen que pueden consumirse
hasta 4 vasos y medio de cerveza.
Las
respuestas al estudio muestran que en relación al vino, los
encuestadores consideran que el límite está en las cuatro copas y
media o cuatro combinados, antes de llegar al límite de 0,5 gramos
de alcohol por litro de sangre que marca la ley para los
conductores.
Sin embargo, la realidad es que para un hombre
de talla media, bastan un vaso y medio de cerveza, dos copas de vino
o un combinado para superar ese límite. Para las mujeres, la
cantidad máxima permitida bajaría, según el estudio, a un vaso de
cerveza o una copa y media de vino, y con un solo combinado ya
podrían dar positivo en los controles.
PERCEPCIONES
PELIGROSAS Siempre según el estudio, un 7,1% de los
encuestados considera que la capacidad para conducir correctamente
se mantiene después de 6 bebidas. Aunque sea una minoría, el
porcentaje de personas que creen que no hay riesgo después de
ingerir 3 bebidas sube a un 33% de los encuestados. Finalmente, un
80% creen que no hay aumento del riesgo en la conducción, tras una
sola bebida.
Según ha explicado en la presentación del
informe Francesc Bonet, gerente médico del RACC, 1,5 gramos de
alcohol por litro de sangre, cantidad que corresponde a un consumo
que según la encuesta es habitual entre los jóvenes, puede
multiplicar por 380 el riesgo de accidente respecto a un conductor
que no haya bebido.
LA MAYORÍA NO BEBE SI CONDUCE
Eso sí, para evitar conducir bajo los efectos del alcohol, los
jóvenes apuestan por lo más sencillo: el 80% evitan por completo el
consumo o buscan un conductor alternativo (59%). Sin embargo, el 29%
de los encuestados ha admitido que en los últimos tres meses ha
conducido después de beber alcohol o se ha desplazado en un coche
cuyo conductor lo había hecho. A pesar de ello, según la encuesta,
un 83% de los jóvenes estaría a favor de la implantación de una tasa
alcoholemia cero para conductores noveles.
Por otro lado,
aunque en las autoescuelas y centros educativos se insiste mucho en
que solo son mitos, el estudio muestra la persistencia de falsas
creencias en cuanto a métodos para rebajar la tasa de alcoholemia,
como darse una ducha fría, dejar de beber una hora antes de coger el
coche o tomar café después del consumo de alcohol. La creencia falsa
más extendida entre los jóvenes es que dormir un rato en el coche
antes de ponerse a conducir reduce el riesgo, algo tomado por cierto
por un 61,6% de los encuestados.
EL ALCOHOL SIGUE MUY
PRESENTE EN ACCIDENTES Ante estos datos, Bonet ha recalcado
que el
único factor válido para eliminar lo que se ha bebido es
el
factor tiempo,
y ha explicado que el alcohol se metaboliza a una
velocidad media de 10 miligramos (que corresponden a una cerveza o
una copa de vino) por hora.
Por otro lado, Lluis Puerto,
responsable de seguridad vial del RACC, ha recordado que el alcohol
está presente en entre un 30% y un 50% de los accidentes. España es
el país de Europa en el que más se ha incrementado el porcentaje de
conductores muertos con tasa de alcoholemia positiva entre 1996 y
2005; y el estudio muestra que un 53% de los encuestados no ha
bajado su consumo de alcohol en los últimos tres años, pese al
endurecimiento de las normas de tráfico relacionadas con este
hábito. |